(Oscar Arnal) Es el recuerdo de un triste día patrio. A nosotros se nos había dicho como estudiantes que algún día bajaría la gente de los cerros. Fue la crónica de un episodio anunciado.
Las políticas económicas de choque, impuestas por el nuevo gobierno, que había ganado con la promesa de volver a la "Gran Venezuela", generó la explosiva reacción. Las hoy fuerzas oficialistas han aprovechado al máximo este evento para justificar la rebelión militar. Desde mi punto de vista, la actuación de los militares ese día fue impecable y digna de su compromiso con Venezuela. La activación del plan avila no dejó ninguna mortandad como se ha querido destacar. Personalmente, estuve como Concejal de Caracas en una comisión que recorrió el cementerio general del sur y "el sector de la peste", sin encontrar víctimas que lamentar. Los acontecimientos se han magnificado a extremos. Ese día no hubo ninguna masacre. Es más COFAVIC, organización de derechos humanos, que trató de unificar a las víctimas sólo encontró a 3 directas y a 42 familiares. El 27 de febrero el ex-presidente Caldera advirtió lo que podía sobrevenir y alertó sobre las causas, anticipando el aciago 4 de febrero y su discurso posterior. Ningún acontecimiento, podrá justificar la violación que hoy se produce a la alternancia en el poder ...
lunes, 27 de febrero de 2012
27 de febrero de 1989 nada que conmemorar ...
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