¿Nos prestan para qué?: nadie presta para que no le pague. Los que
prestan o dan crédito lo hacen con el objetivo de recibir más de lo
que dan. Es un principio de economía elemental. Sí el gobierno toma un
dinero y no lo invierte en algo que genere mayor renta nunca podrá
pagar. Ya per se la deuda soberana a largo plazo y con una carga tan
pesada es impagable. Si en este momento se habla de problemas de caja,
en relación a las importaciones y el dólar aparece a precios
estratosféricos, que va a hacer el gobierno cuando la tendencia se
revierte. Un comoditi más preciado que el petróleo es el oro y
bastaría con revisar sus fluctuaciones históricas. Sí el gobierno
sigue pidiendo prestado sufriremos pronto la vergüenza de caer en
cesación de pagos.
Cada niño que nace le debe a China 943,13 dólares: según se desprende
de los 47 mil millones de dólares que mantiene el gobierno con el país
asiático. La deuda que se ha contraído con China, no se usa para crear
riqueza y producción, sino para cubrir déficit y gastos y buena parte
del dinero queda atrapado en la corrupción. Entre los convenios, viene
una nueva empresa China a tomar parte de la faja petrolera del
Orinoco. Es una porción de la hipoteca con la cual se cubre el país
asiático.
En CNN y en cualquier canal de noticias del mundo: aparecen de manera
reiterada las distintas cotizaciones monetarias. La flotación de las
divisas, además reflejada en los medios, es la constante. Es la
política económica que se ha impuesto en el globo. Y que de una manera
transparente permite conocer la confianza que se tiene en cada una de
las economías. En los últimos lustros varias monedas latinoamericanas
han ganado terreno con relación al dólar. En el gobierno el ministro
Giordani, representa a quienes no quieren flexibilizar un control de
cambios, que estrangula la economía, genera la inflación más alta del
planeta tierra y pone en el cielo al paralelo. Los dinosaurios se
extinguieron hace 65 millones de años.
Cuba y Venezuela con el dólar a la par: alrededor del año de 1981 un
grupo de estudiantes de la UCAB visitamos Cuba, en un viaje que
buscaba descubrir sin cuentos de caminos lo que de verdad sucedía en
la isla caribeña. Uno de los recuerdos más impresionantes era lo que
pasaba con el dólar. Apenas llegamos se nos acercaron ofreciéndonos en
susurros pesos cubanos por dólares, que multiplicaban por mucho la
cotización oficial. Lo mismo sucedía cuando tomábamos algún taxi en la
calle. Cambiando muy poco, tuvimos muchos pesos para comprar algunos
artículos, en medio de una gran escasez y ausencia de marcas. Lo
increíble es que llegamos en Venezuela a una situación muy similar con
el valor de la moneda nacional.
Dólares y corrupción: cuando no se consigue algo en el mercado aparece
la especulación. Cuando no hay leche en polvo, los buhoneros la tienen
a más de 80 bolívares el kilo. Lo mismo sucede con las divisas. Sí el
mejor negocio que existe en el país es tener un dólar preferencial,
algunos hacen lo que sea. El gran desfalco del año 2012, fue la salida
de 20 mil millones de dólares, que sacaron las empresas de maletín. De
manera impune. Se falsifican documentos hasta para las insignificantes
remesas familiares. Se venden hasta los cupos electrónicos en
internet. Los controles gubernamentales generan grandes tráficos de
influencias y mucha corrupción. Un grupo con altos contactos en el
gobierno hizo mucho dinero de forma muy veloz. Mientras tanto, los
empresarios honestos que ponen sus dólares para traer mercancías,
tienen que venderlas a precios de reposición de inventarios, con el
nuevo precio del dólar, que encarece todo.
Facturar en dólares 5 veces más duro: la devaluación del signo
monetario favorece a quienes lo tienen. A los más ricos. Sí alguien
vivía antes con 2000 dólares mensuales, ahora con 500 hace lo mismo.
Mientras tanto, quienes no tienen ahorros, ni renta en moneda fuerte
sufren de la pérdida diaria del valor adquisitivo del bolívar,
producto de la inflación y del alza de la divisa estadounidense con
relación al bolívar. Quienes con el sudor de su frente antes ahorraban
en divisas, hoy tienen que facturar cuatro o cinco veces más en
bolívares, lo que para cualquiera es cuesta arriba. No sólo los
pobres, sino la clase media y los pequeños y medianos empresarios son
los más afectados. Y al final todos los que queremos a Venezuela. Una
fábrica de pobreza y la destrucción del aparato productivo son los
tristes legados del control de cambios.
Pobre país rico: Venezuela ha recibido desde 1999 y hasta junio del
2013 $ 750.000 millones de dólares sólo en exportaciones petroleras.
Nunca los precios del petróleo estuvieron tan altos durante un período
tan largo. Desde hace tiempo promedian más de 100 dólares por barril.
Venezuela y Arabia Saudita son los países con las reservas probadas de
petróleo más altas del planeta. Sin embargo, las reservas
internacionales en divisas del país árabe ascienden a $ 456.200
millones de dólares y las venezolanas han caído 23% en los que va de
año y se ubican en $ 22.964 millones. Nos multiplican por veinte en
reservas. De acuerdo, a cifras oficiales, en lo que va de año la
inflación de Arabia Saudita se pronostica en 3,5%, mientras que la de
Venezuela podría alcanzar el 50%.
Políticas económicas comparadas: para que la economía no colapse de
manera definitiva la única salida que tiene el gobierno es la de abrir
el mercado cambiario y poner a flotar la moneda como lo han hecho los
demás países latinoamericanos, que tienen hoy monedas mucho más
fuertes y muy baja inflación. Además de dejar de emitir dinero
inorgánico y crear confianza y seguridad jurídica. Los demás países de
América Latina, sin contar con los cuantiosos recursos producto del
petróleo lo han hecho.
Acto democrático de la Unidad: resultó un éxito el acto en el Parque
Miranda con los candidatos de la MUD. En un ambiente, festivo, plural
y democrático se presentaron los distintos aspirantes. Una
representación nutrida del país nacional. Buenos discursos en general
y al final cerró el jefe de la campaña el gobernador Henrique Capriles
invitando a todos a formar comandos familiares y a participar.
Por @OscarArnal
oscar.arnaln@gmail.com
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