martes, 18 de diciembre de 2012

Cambio y fuera...

(Oscar Arnal) Los resultados adversos obtenidos una vez más por la oposición deben traer como consecuencia profundos cambios en la misma, nuevos actores y una manera diferente de abordar la realidad nacional. Los números electorales, son desoladores y hablan por si solos. Para colmo de males, se perdieron todas las legislaturas del país, con la excepción de Amazonas. Lo que significará que la gobernabilidad será difícil para Capriles y Henry Falcón. No es de extrañar, que ante la mayoría oficialista en Miranda y Lara se tengan que reconducir cada año los presupuestos y una inflación cercana al 100% en el periodo de cuatro años, termine consumiendo los mismos, que sólo servirán para cubrir gastos.
Llama la atención como durante todo este tiempo candidatos que salen de la cantera militar, han terminado derrotando a políticos de oficio y copando los espacios que antes ocuparon los representantes de la sociedad civil. Asombra de la misma manera, la forma como los medios de comunicación y la propia cúpula opositora a obviado a dirigentes que por no tener una trinchera de combate firme, han dado mucho menos de lo que podrían.
Que se hayan perdido espacios electorales que ya se habían conquistado causa profundo dolor. Sobretodo porque desde Nueva Esparta, Carabobo, Zulia y Táchira se habían desarrollado gestiones beneficiosas para la comunidad regional. Las cifras del Estado Andino, llaman de manera profunda a la reflexión. En las elecciones presidenciales Chávez salió derrotado allá, pero le bastó designar a un aspirante carismático como Vielma Mora para revertir los números en su contra y recuperar a la entidad fronteriza. Una lección que la oposición tiene que entender. Con sólo una cara diferente y hasta desvinculada del Táchira, que ni siquiera votaba en la región, Chávez logró vencer una gestión que había sido ejemplo de la unidad de las fuerzas opositoras.
En una campaña electoral, hay tres recursos indispensables para ganar: un aspirante carismático y respetable que atraiga votantes e inspire a un equipo, recursos que se traduzcan en apariciones en los medios de comunicación y la conformación de una coalición y un mensaje nacional y regional que apele a la mayoría electoral.
En el Estado actual de la oposición, sería ingenuo pensar, que hoy vamos a derrotar a los herederos de Chávez, 30 días después de la declaratoria de su ausencia absoluta. Nada más imaginen que van a querer enterrarlo de una, en el Panteón ...
Es tiempo de reflexión. Desde mi punto de vista hay que empezar por cambiar a quienes con una gran responsabilidad, han tenido espacios claves en los medios de comunicación, que no han dado resultados, porque ni han servido para amalgamar una mayoría, ni tampoco para debilitar al oficialismo, sino todo lo contrario. Así mismo, es vital abrir nuevos espacios en los medios, que permitan crear nuevas alternativas y lograr resultados tangibles.
En fin, es la hora de seguir el consejo del Socrates de Caracas: o la oposición inventa algo diferente o pasaremos a ser otra sucursal de lo que ha sido en Argentina el peronismo sin Perón ... Es el momento de echar el resto y no permitir la consolidación de los hijos políticos, ni de las viudas del que se va ...
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