jueves, 28 de agosto de 2014

El problema de los desequilibrios...

El déficit fiscal es el responsable de la pérdida del poder adquisitivo del bolívar. Si se gasta más de lo que ingresa la tendencia es a la quiebra. Ya es muy alto el servicio de la deuda. Antes no se tomaron los correctivos por razones electorales, pero ahora ningún economista serio puede entender como se siguen corriendo los plazos. La economía tiene que estar no sólo balanceada sino en un proceso de crecimiento permanente, para que el pueblo pueda ser el beneficiario. Ese crecimiento sin inflación solo se logra estimulando al máximo a los factores de producción, con seguridad jurídica, y sin emitir dinero inorgánico, que es lo que genera inflación. Por eso la disciplina fiscal y monetaria es vital para lograr una economía sana.
Desde esta tribuna no entendemos porque no buscar o hacer lo que en países similares, vecinos, hermanos o petroleros. Hay un conjunto de políticas macroeconómicas que han venido funcionando en estos países para que el costo de la vida no suba de un dígito, logrando fortalecer la moneda, con crecimiento a la vez. En la Venezuela actual se atacan las consecuencias y no las causas del problema. Con controles y más controles, en vez de estímulos y confianza a los inversionistas, no se solucionan los problemas estructurales, ni los coyunturales. Nada en economía es más peligroso que el pan para hoy y el hambre para mañana.
El reto es acabar con el modelo rentista. Y para ello hay que captar inversiones de todo el mundo, diversificar, desarrollar la economía aguas abajo, aprovechar las sinergías con nuestros vecinos y abrirnos al mundo internacional...

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